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3 Claves para afrontar el trabajo bajo presión

      
Te decimos cómo proceder ante situaciones de presión.
Te decimos cómo proceder ante situaciones de presión.  |  Fuente: Shutterstock

En el espacio laboral es posible dividir a los empleados en dos tipos de personas, están aquellos que prefieren trabajar con tranquilidad y quienes rinden mejor cuando sienten cierta presión. Ahora bien, cuando los tiempos se vuelven urgentes, ¿cómo debes proceder ante situaciones de presión? ¡Entérate!

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Quienes rinden mejor bajo presión han conseguido manejar su estrés, dominarlo y transformarlo en algo positivo. Saben cómo organizarse en situaciones y cómo cumplir con todas sus obligaciones.

Lo cierto es que, en cualquiera de los casos, a trabajar bajo presión se aprende. Asimismo, esto resulta útil ya que es una enseñanza aplicable a la vida cotidiana.

Trabajar bajo presión supone, entre otras cosas, ajustarse al tiempo disponible que suele ser escaso. En esta oportunidad, Universia Perú ofrece una guía para afrontar la presión con los recursos a mano.

 

#1 Mantener el control

Quienes trabajan de forma efectiva bajo presión son los que aprenden a dominar sus emociones. Si te dejas llevar por el miedo te resultará imposible pensar con claridad e inevitablemente terminarás por tomar malas decisiones. 

Intenta transformar los nervios en energía útil para resolver las dificultades. Una vez que consigas automatizar ese proceso ya habrás realizado lo más importante. Existen quienes pueden manejar de mejor forma esto, mientras otros deben cultivar el hábito con la práctica. Lo cierto es que cualquiera puede lograrlo.

 

#2 Evaluar la situación

Una vez que los nervios están bajo control, debes evaluar la situación antes de proceder a actuar. Aquí es cuando debes afinar la puntería para saber qué hacer en cada momento, evitando errores y optimizando el tiempo disponible.

Luego que identificas cuál es la prioridad y las circunstancias que rodean tal asunto puedes realizar una lista jerárquica de las actividades que debes llevar a cabo.

 

#3 Tener un plan

Si seguiste paso a paso la guía, este tercer punto te resultará el más fácil. Una vez que tienes el plan debes accionar. Una buena idea es anotar lo que haces para resolver la situación, tus apuntes te servirán de guía en el futuro.

 

¿Cuál es la gran diferencia entre el estrés y la presión?

  •  El estrés se sucede en situaciones donde hay demasiadas demandas y pocos recursos (tiempo, dinero o energía) para cumplirlas.
  • La presión, en cambio, se genera en una situación donde el involucrado percibe que los resultados dependerán de su desempeño.

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