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Entrevista

Metodología de enseñanza: "Las nuevas tendencias apuntan al desarrollo de un modelo orientado por competencias", opinó Julio del Valle

      

Julio del Valle

Director del instituto de Docencia de la PUCP. Profesor Asociado del Departamento de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Especialidad de Filosofía.

-¿De qué manera influye el papel del docente en la educación de calidad?

De manera fundamental: sin el docente no hay educación; puede haber autoformación, pero no, propiamente, educación. Incluso la autoformación presupone una figura docente, solo que diluida, mediatizada. Si a ello le agregamos el factor de calidad, entonces el rol docente como impulsor de una formación de calidad se hace aún más relevante.

 

-¿Cuáles son las tendencias en metodología de enseñanza y aprendizaje actualmente?, ¿y qué tanto cree que evolucionarán en 5 o 10 años?

Las nuevas tendencias en metodología de enseñanza-aprendizaje están vinculadas a la implementación y desarrollo de un modelo orientado por competencias. Definida la competencia como un saber hacer, las metodologías deben buscar generar espacios para que los estudiantes logren los desempeños debidos.

Si las competencias buscadas están relacionadas con el desempeño profesional, entonces se verá cada vez con mayor necesidad que estas metodologías promuevan aprendizajes autónomos, dado que el desarrollo del entorno está en continuo cambio y los marcos teóricos actuales se ven prontamente cuestionados y devienen muchas veces obsoletos con facilidad.

 

-¿Cuáles son algunas barreras a las que se enfrentan estas nuevas metodologías para su implementación en el país?

Las mismas barreras de siempre: la falta de estímulos para la investigación sobre docencia universitaria, la falta de espacios creativos para la discusión sobre docencia universitaria, la resistencia a la necesidad de revisar cada cierto tiempo las prácticas usuales, la falta de recursos para la capacitación docente, especialmente en el uso de las nuevas tecnologías como herramientas para el aprendizaje.

 

-¿Los docentes son los principales responsables de su incorporación al uso de nuevas tecnologías o implementación de métodos de enseñanza?

No, pero sin su papel activo en el aula, toda metodología, tecnología o planificación curricular queda como un empeño vano. Sin el convencimiento de los propios docentes no hay manera de llevar al aula lo que se necesita para un proceso de enseñanza-aprendizaje fructífero.

 

-¿Qué medidas de sensibilización requieren los educadores para aplicar estas nuevas metodologías?

Requieren, por encima de todo, ser conscientes de su rol como docentes y lo que este demanda para el aprendizaje de los alumnos. La sensibilización más importante tiene que ver, pues, con la incorporación de logros de aprendizaje en una práctica orientada esencialmente a la enseñanza de contenidos.

“Sin el docente no hay educación. Puede haber autoformación, pero no propiamente educación”
-¿Cuáles son las principales aptitudes/competencias que deberá tener el docente del futuro pero que no necesitaba hace 20 años?

La competencia de generar aprendizajes, especialmente orientados a la autonomía. Hace veinte años, aún el docente universitario conservaba su rol privilegiado de centralizar en él o ella la información relevante. Hoy, esa información, está difuminada en la web. Debe recuperar centralidad, pero para ello debe reorientar su práctica hacia la selección, aprovechamiento y evaluación crítica de la información. Para ello, deberá desarrollar habilidades retóricas, pues la docencia en este espacio es cada vez más una performance.

 

-¿Qué cambios y en cuánto tiempo se tendrían que realizar, para evitar un rezago educativo en las nuevas generaciones?

Los cambios los tengo claros: incorporar decididamente el aprendizaje como un objetivo central de la práctica docente y reorientar su rol docente buscando recuperar centralidad desde el aula. Esto requiere mucha inversión en la promoción del rol docente en las Universidades, donde muchas veces se ha privilegiado exclusivamente el rol del profesor como investigador.

Ahora bien, y para terminar, yo tomaría con mucho cuidado la palabra “rezago”, pues todo rezago siempre lo es en relación con un fin. Termino, pues, con una pregunta: ¿Cuál es el fin identificado en función del cual pueda verse un rezago respecto al rol docente? Intuyo que son varios, pero tendríamos, igual, que tener un espacio de discusión para identificar hacia dónde dirigir los esfuerzos y que no nos quedemos rezagados en el intento.

 

Acerca de Julio del Valle

Hizo estudios de Filosofía y Germanística, en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en la Ruprecht-Karls Universität, de Heidelberg, Alemania, donde se doctoró, bajo la dirección de Rüdiger Bubner, con una tesis sobre la determinación de los conceptos de arte y genio en la filosofía de Immanuel Kant.

Sus temas de estudios en filosofía han estado ligados desde un comienzo con el arte y la concepción de la productividad artística. En el área de literatura alemana, que fue su campo de especialización en la maestría de Germanística, su tema de trabajo fue la obra de dos escritores alemanes: Friedrich Hölderlin y Georg Büchner.

Ha publicado artículos en filosofía, mayormente concentrados en estética y poesía; también tiene artículos publicados sobre docencia universitaria y dos libros de poemas, llamados Callado Cielo, editorial Pedernal (1994) y El instinto de la memoria, editorial Estruendomudo (2008). Ha sido el editor y responsable de la colección de literatura Colección Underwood, así como el gestor y responsable de la serie de videos educativos Aula Abierta.

 



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