Lima está cambiando y esto se evidenció con las decenas de
obras de construcción iniciadas aproximadamente en el 2010. Todos esos proyectos que nacieron en planos o decretos ley, se pueden apreciar ya este año, desde el tren eléctrico hasta el Estadio Nacional. Las nuevas obras le seguiràn cambiando el rostro a nuestra capital y dejará para siempre el calificativo ‘la horrible’ que
Sebastián Salazar Bondy acuñó protervamente en un tiempo donde el progreso y el bienestar eran casi impensables.
Incluso ahora, los limeños tienen otra percepción de Lima vy así lo demuestran los resultados de la reciente encuesta* realizada por el observatorio ciudadano
"Lima Cómo Vamos" en la que el
60% de limeños se sienten orgullosos de la ciudad capital a pesar de las deficiencias que aún presenta como la inseguridad/delincuencia (80%), contaminación ambiental (48%) y transporte (46%).

Por otro lado,
la infraestructura es parte de la identidad de una ciudad y al parecer, esta premisa ha socavado en las mentes de las autoridades que piensan en una Lima moderna y de construcciones admirables, una de las más importantes es la del
tren eléctrico, luego de 25 años, el ambicioso proyecto culminó hace pocos meses y ya recorre diversos de distritos limeños, desde Villa El Salvador hasta San Juan de Lurigancho.

El renovado fue -junto al tren- la obra más esperada por los limeños, perfilándose como uno de los
Estadio Nacional colosos más modernos del continente prometiendo butacas de colores, moderno sistema de audio y electricidad, pantalla gigante, más de 350 palcos, un pequeño centro comercial y, para alegría de todos, de vuelta al césped natural. Sin embargo, por dentro no está lo más impresionante, sino por fuera ya que la fachada del estadio cuenta con placas metálicas y de tensión importadas del Japón transformando el estadio en uno de los más atractivos a nivel mundial.

Otras obras que engrandecen la
Ciudad de los Reyes son la construcción del
Gran Teatro Nacional en el vértice del Museo de la Nación; el hotel
Westin Libertador, con sus más de 118 metros y 30 pisos será el edificio más grande jamás construido en Lima; la remodelación de la
Costa Verde; y las
plataformas suspendidas que conectarán la ciudad en el rio Rimac.
Como dijimos antes, Lima está cambiando, sus obras demuestran la gran capacidad y desarrollo humano de sus más de
8 millones de habitantes, una ciudad cosmopolita, urbana, histórica, trascendente, progresiva y hemos de estar muy orgullosos de ella.
¡Feliz Aniversario!