Para detectar nuestras
aptitudes y convertirlas en
fortalezas hay dos palabras que dominan el escenario
“innovación” y
“talento”.
“Si la empresa no funciona de manera eficiente es muy poco probable se reconozca el talento individual” afirma
Héctor Noriega, experto méxicano, Socio 'People & Change de Advisory', de
PricewaterhouseCoopers.
Por eso no basta con tener talentos, hay que trabajarlos para convertirlo en fortalezas productivas. Aquí algunos mitos que viven las empresas al momento de hacer que destaquen el talento de sus empleados:
Mito 1. Se puede ser competente en casi cualquier cosa.
Mentira. No porque hagas mucho o te capacites diario, en automático serás talentoso. Lo que más se puede desarrollar es donde ya están tus aptitudes. "Es un error que aunque suena básico lo comentan la mayoría de las empresas. Necesitan saber para qué son buenas las personas" que contratan.
Mito 2. El talento requiere dedicación.
Cierto. En opinión de Héctor Noriega, de nada sirve ser talentoso si no lo complementas con esfuerzo y ejercitas esa aptitud constantemente. "Ahí es donde las organizaciones pierden camino, porque cuando te contratan dicen: ‘tienes talento para esto', pero después de dos o tres años esa cualidad necesita desarrollarse. Es decir, "hay que hacer crecer a la gente para explotarlo", sin embargo, pocas compañías dan seguimiento al talento, afirma Noriega.
Mito 3. El crecimiento profesional es cosa del empleado.
Mentira. El desarrollo de las aptitudes no depende sólo de los jefes (el colaborador necesita invertir en ello) demostrando sus capacidades al 100%, si la organización quiere a gente comprometida y productiva debe tener un plan de desarrollo de talento que motive cada paso que sigue el empleado.
Mito 4. Con talento basta.
Mentira. El talento, explica el consultor de PricewaterhouseCoopers, es "el material en bruto", pero hay que transformarlo en una fortaleza, y para ello hay que entrenarse en esa aptitud una y otra vez.
La prueba de fuego es que esa fortaleza se manifieste en forma constante, y eso se logra capacitándose continuamente, a través de nuevos conocimientos y en las
experiencias laborales, detalla Noriega.