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Técnicas de estudio: el Método Robinson

      
Fuente: Shutterstock

Existen innumerables metodologías que se convierten en recursos sumamente útiles para la mayoría de los estudiantes, porque ofrecen diferentes técnicas que se ajustan a las preferencias y al perfil de cada uno de ellos, para mejorar el proceso de estudio y los resultados obtenidos.

Una de las técnicas más utilizadas y preferida por los estudiantes de todo el mundo es el Método Robinson, cuya finalidad es la de asimilar los contenidos con la mayor claridad y rapidez posible.

SQ3R son las siglas (en inglés) que corresponden a las 5 fases que componen este proceso metodológico:


Explorar

Consiste en investigar superficialmente el libro, con el objetivo de situarnos en el contexto de la materia con la que debemos trabajar. Para explorar los contenidos del texto, debemos seguir los siguientes pasos:

  • Indagar para conocer cuáles son las intenciones del autor y cuál es su objetivo para escribir el libro. Se sugiere comenzar por el prólogo del autor o la presentación de la editorial, que brindan información sobre los objetivos de la obra o una consideración sobre el tema que desarrolla.
  • Explorar los contenidos del texto que están desglosados de manera general en el índice.
  • Reconocer los títulos y subtítulos de cada capítulo, los pies de las fotos, los cuadros y esquemas.


Preguntar

Esta fase consiste en anotar las preguntas que vayan surgiendo respecto al tema en la primera lectura. Es importante adoptar una actitud crítica, pero también dinámica, respecto al mensaje del autor, entrando en diálogo con el texto, y poniéndolo en relación con nuestros conocimientos previos.

Leer

En este punto se debe realizar una lectura en profundidad de los diferentes contenidos a estudiar. Puedes hacer resúmenes, esquemas, subrayar los elementos importantes y utilizar todos los recursos que creas necesarios para un buen estudio.

Te sugerimos que logres la mayor concentración, relee los pies de foto, las imágenes y los gráficos. Pon especial atención en las palabras y frases que el propio texto destaque, disminuye la velocidad de lectura en aquellos párrafos que no comprendas, y realiza siempre una segunda lectura del texto, subrayando y remarcando las partes del contenido que consideras más importantes.

Repetir

Al terminar de leer cada capítulo vuelve a leer las partes más importantes del contenido que hayas subrayado. Luego, cierra el libro y repite en voz alta aquellos conceptos centrales que recuerdes.

Es una fase muy importante porque es el momento en el que contamos a nosotros mismos el resultado de lo que hemos leído. Este paso ayudará a retener los conocimientos y volverlos más sólidos.

Repasar

Este paso es importante, no solamente para rendir exámenes, sino para aplicarlo a todos los procesos de estudio. Se recomienda realizar el procedimiento del “repaso programado” que se realiza durante una semana y se divide en las siguientes fases:

  • Primer día: una vez que hayas leído y expresado con tus propias palabras un capítulo del texto, escribe preguntas de aquello que anotaste.
  • Segundo día: analiza las ideas principales realizando preguntas orales y respondiéndolas tú mismo.  
  • Tercer, cuarto y quinto día: alterna entre tus apuntes y notas, y realiza una prueba ficticia para evaluar qué tanto sabes acerca del tema. Relee los resúmenes y verifica los esquemas que realizaste para asegurarte que estás evaluándote correctamente.
  • Fin de semana: Con tu texto y tu carpeta de apuntes, elabora una tabla de contenidos, haz un listado con todos los temas y subtemas que necesitas saber del capítulo para tenerlo esquematizado y así visualizarlo más fácilmente.








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